Especialmente en Israel existen miles de organizaciones que reparten subsidios y comida a carenciados. A primera vista es muy loable, pero analizando detenidamente, descubrimos que no hay control de quien dirige esas organizaciones, si lo hacen adecuadamente o no, honestamente o no, si es un medio para auto sustentarse o no, y demás dudas.
Aparte se percibe una superposición de trabajo, entre las organizaciones que no se consultan entre sí , ni se distribuyen a los carenciados, ni se organizan.
Estan aquellas organizaciones que juntas fondos, existiendo un gobierno que cubre el 100 % de las necesidades como las escuelas primarias secundarias y universidades religiosas o no.
También están los particulares que piden para ellos, habiendo miles de organizaciones dedicadas a ayudarlos. Aparte de la más grande ayuda a los pobres enfermos y demás carenciados que es el estado israelí
Si un israelí viene a juntar para realizar una operación aunque sea urgente, sepan que les está mintiendo, ya que en Israel el gobierno y las organizaciones de beneficencia le cubren todo. Solo utiliza o inventa la enfermedad para lucrar.
Se debería replantear la beneficencia mundial judía.





